Brian y Gina disfrutan en Hawai del botín que arrebataron a la mismísima mafia. La vida les sonríe... Pero hoy, el hidroavión en el que viajan se precipita al vacío y Brian decide que sea Gina quien utilice el único paracaídas disponible.
El joven despierta en medio de la jungla. No hay rastro del piloto ni de Gina. Encontrar a su chica se convierte en su único objetivo. Pero Brian no sabe que alguien disparó contra ella cuando descendía…